¿Por qué dejar el cambio para otro día?

Cuando cambiar es hoy
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Muchas veces dejamos para mañana lo que deberíamos hacer hoy. De esta forma, poco a poco comenzamos a desordenarnos hasta que en un momento nos damos cuenta de que muchas veces las cosas no salen como deseamos producto de la falta de orden que hay en nuestra vida. 

Hace miles de años había un rey que tenía bajo su dominio a un pueblo esclavizado. Un día, se levanta un líder de en medio de los esclavos que empieza a pedirle a Dios que los liberara de tal opresión. La respuesta del cielo no tardó en llegar y Dios comenzó a enviar plagas a esta nación. Una de ellas eran ranas. La gente se empezó a desesperar ya que esta invasión les comía la siembra, contaminaba sus aguas y generaba un malestar generalizado. Este líder se acerca al rey y le dice que dejara libre a su pueblo porque Dios estaba de su lado y no iba a parar hasta que los dejaran salir de su país. ¿Cuál fue la respuesta del rey? “Está bien, los voy a dejar ir, pero mañana”. 

¿Cuántas personas que sabiendo que están mal deciden vivir un día más con estas “ranas” en sus vidas? Deciden dejar para otro día lo que tienen que resolver hoy, saben que necesitan ponerse en orden, tomar determinaciones radicales y dicen “mañana lo hago”. Y mi pregunta es bien sencilla ¿por qué dejarías el cambio para mañana cuando podés hacerlo hoy?

Si ésta es tu situación, no te permitas vivir un día más de esta manera. El cambio se decide de manera violenta, es decir, de forma agresiva en cuanto a las decisiones. No seas pasivo a la hora de accionar. Te recomiendo lo siguiente: hacé una lista con todas aquellas cosas que necesitan ser cambiadas y comenzá con un plan de acción. 

Quizás lo que tengas que resolver sean cuestiones psíquicas, de emociones, por lo que vas a tener que cambiar tu manera de ver la realidad. O tal vez sean decisiones de postergar cosas: “hoy no voy a consumir”, “hoy no voy a tratar mal a mi familia”. “hoy voy a empezar el cambio, hoy van a cambiar las cosas en mi familia porque yo lo estoy decidiendo”

¿Vas a postergar para mañana el cambio permitiéndote vivir todo el día de hoy en angustia y dejando que todo tu entorno lo padezca? La decisión es tuya, no te permitas vivir un día más con ranas.