La motivación y los procesos

Los peligros de no concluir lo que empezamos
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Extracto del libro Vivir el Camino 

La motivación es la capacidad de mantenernos animados para continuar y proseguir en pos de las metas. Es como el motor de nuestra vida, es lo que nos mantiene en marcha. Sin motivación se hace difícil continuar. Es cuando por distintas razones comienza a registrarse en nuestra huella psíquica la experiencia de que no podemos avanzar. El registro de que nos hemos quedado estancados, comenzamos a perder de vista el propósito y miramos la piedra que nos hizo caer o el muro que nos detuvo.

 

Al dejar de mirar la meta, se deja de desear la meta; y al dejar de desear, se pierde la motivación. Para continuar debemos entender algunos principios psíquicos sobre cómo funciona la motivación. La motivación es una fuerza interna que activa el sistema de la voluntad. Facilita la acción y permite un enfoque de placer en lo que se hace. 

 

Estas son algunas pautas para motivarnos:

1 . La motivación se genera en función del deseo. Cuando deseamos algo, nos motiva imaginarnos el momento en que conseguiremos lo que deseamos. Esta imagen acerca de la meta genera en el centro de recompensa del cerebro la liberación de adrenalina lo que estimula la acción. Para estar motivados, es fundamental el deseo. De lo contrario, no sucede.

 

2. El deseo es personal. Desear se logra cuando conocemos aquello que deseamos, es decir, es necesario tener una experiencia previa con el objeto de deseo. Por lo general, esa experiencia es mental, es decir, las personas idealizamos la meta, imaginamos cómo sería conseguir aquello que deseamos. Imaginamos cómo sería estar con la persona que queremos, cómo sería disponer de cierta cantidad de dinero, cómo sería andar en el vehículo que estamos pagando o qué haremos con el aguinaldo. Sea lo que sea, antes de desear algo, debemos contar con información. Debemos conocer, aunque sea imaginariamente, el objeto de deseo. No se puede desear lo que no se conoce. No se puede desear reconstruir un matrimonio si en nuestras mentes solo hay imágenes de cómo será el fracaso, pero no de cómo será el éxito. No se puede desear transitar el camino si primero no imaginamos todo lo bueno y los beneficios de terminar los procesos.