Los procesos del camino

Extracto del libro
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A veces solo queremos llegar a la meta, conseguir el producto terminado, pero no reparamos en que existe un proceso de desarrollo. Al ver las primeras marcas del mercado, admiramos la forma en que han conquistado la atención de los consumidores, sin embargo, prestamos poca atención al nivel de elaboración y de progresión que implica crear un artículo de buena calidad. 

 

Me gustan mucho los relojes, me merecen admiración los sistemas que pueden mantener el ritmo de la descomposición del tiempo en segundos, minutos y horas. En estos aparatos, cuanta más precisión en sus componentes, mayor será la capacidad de dar la hora justa. Sin embargo, no todas las empresas han logrado permanecer en la cúspide de la ola, y esto tiene que ver con la forma en la que tratan sus productos. No es el caso de los relojes suizos, cuyo prestigio lleva casi medio milenio y se caracterizan por su precisión, singularidad, calidad e innovación, lo que ha conseguido que Suiza sea considerado como uno de los países más progresistas en conceptos de esta tecnología. 

 

No obstante, esta situación no ocurrió ni de la noche a la mañana ni como producto de una simple evolución. Sus relojes son el resultado del trabajo con piezas exclusivas en las que se cuida hasta el más mínimo detalle. No se trata de acelerar los tiempos de realización, sino de una suma de precisiones durante la construcción. Sus equipos están formados por una gran variedad de profesionales que trabajan en conjunto para lograr el objetivo. Diseñadores, prototipistas, constructores técnicos e ingenieros. Cada detalle es tomado en cuenta con mucha seriedad. No hay pasos que saltar, hay pasos que cumplir. 

El proceso creativo es una de las aventuras más importantes de los autores de la manifestación del tiempo.

Vivir el camino, Sebastián Palermo,