Administradores del tiempo

Aprendiendo a administrar nuestro descanso
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A algunos se les ha dado la potestad de administrar hijos, a otros grandes sumas de dinero, alguien tal vez heredó una empresa pero a todos los seres humanos se nos ha dado la capacidad y ¿responsabilidad? de administrar el tiempo. Seguramente habrás escuchado la célebre frase “el tiempo es oro” y hasta en algunos casos “el tiempo vale más que el oro”. Es que el tiempo no se recupera. Lo que pasó no vuelve. Aunque las consecuencias de nuestra administración (sabia o necia) del tiempo nos acompañarán en el futuro inmediato. 

Por todo esto, aprender a administrar un recurso tan preciado no es poca cosa. Es que todo tiene un tiempo: tiempo de producir, tiempo de relacionarnos, tiempo de ver el celular, ¡tiempo de no mirar el celular!, tiempo de descansar… ¿Cómo administramos esto último?

El hombre moderno, el cual crece y se desarrolla en medio del auge de la tecnología, muchas veces pretende ser una máquina. Una máquina funciona hasta que se rompe y, llegado el caso, o se arregla o se descarta. Pero las personas no somos máquinas, cuando nos rompemos, el daño puede llegar a ser irreversible. Aquí es donde prevalece una necesidad tan tenida a menos por el hombre actual: descansar. Esto tiene que ver con el sueño, pero no se limita a ello. Es cierto que el mayor descanso y reparación del sueño se al momento de dormir, pero también hay un descanso cuando reposamos de nuestras labores que mayor energía nos demandan. 

Administrar el tiempo de descanso tiene que ver con respetar la cantidad de horas que necesita nuestro cuerpo dormir (entre 7 y 8 en adultos) pero también hacerlo en los horarios indicados ya que nuestro cuerpo está diseñado para que el sueño se de en la noche. 

Recuerda ordenar tus tiempos de productividad, los de estar en familia, el tiempo de sueño así como el de recreación entre otros. Una vida ordenada, desembocará en una mejor calidad de vida.