Año nuevo ¿vida nueva?

Un día vas a descubrir el poder de las pequeñas y cotidianas decisiones…
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Comienza un nuevo año y junto con él la expectativa de que, esta vez, haremos las cosas diferentes, la dieta que comenzamos todos los lunes, el gimnasio que pagamos y nunca fuimos, la relación familiar que queremos mejorar, el mal carácter que prometemos cambiar y esta vez en serio, y la lista seguiría… 

Es bueno tener nuevas expectativas, y el comienzo de un nuevo año calendario, el simple cambio de numerito parece que nos inyecta ese entusiasmo de que esta vez lo vamos a hacer. Y está bueno, es lindo llenarse de motivación, y que bueno es mirar el futuro cercano como una nueva oportunidad, porque ciertamente lo es. 

Ahí viene… un nuevo año, y aunque simplemente sea un cambio de calendario, como cada nuevo día, es una nueva oportunidad. Pero ¿cómo hacemos para que ese bendito cambio que prometemos realmente se concrete? ¿Cómo hacemos para que esta vez sea “la vencida”? Déjame decirte dónde creo que está una de las trampas, a mi entender, sutil pero de las más fuertes y que no nos permiten terminar de dar esa vuelta de rosca para llegar a esa meta que deseamos. 

La trampa está en el “todo o nada”, en el no hacer nada y de repente querer hacer un giro de 180 grados, de comernos todo a una dieta extrema, de tratarnos mal a intentar ser la familia Ingals en un día, pero quiero recordarte algo: los grandes cambios y logros SON EL RESULTADO DE PEQUEÑAS DECISIONES SOSTENIDAS EN EL TIEMPO. Va de nuevo: las grandes metas y logros son el resultado de muy pequeñas decisiones que tomamos día a día cuando nadie nos ve, pequeños pasos que quizás nadie note pero que comienzan a marcar un nuevo camino. Nos entusiasmemos con este nuevo año, soñemos en grande y nos llenemos de motivación, vienen 365 nuevas oportunidades, escribilo, guardalo en tu corazón pero después enfocate en el hoy, prestá atención a lo que vas a decidir en esas pequeñas cosas que pasan desapercibidas… Decidí HOY contestar mejor, decidí HOY dejar el celular y jugar con tus hijos, DECIDÍ HOY sentarte un ratito más a estudiar, HOY expresá ese amor que hace tanto no expresás. La diferencia está en esa “tonta” decisión de quedarse a estudiar antes que salir…. 

Un pequeño cambio pero que comienza a marcar un nuevo hábito, y de allí el camino a donde tanto anhelamos llegar. Pequeñas cosas pero que a la larga, lo definen todo. 

Un día vas a descubrir el poder de las pequeñas y cotidianas decisiones…