De la angustia al placer

Es importante meditar en cuáles son las causas que generan tu angustia y nunca dejes de buscar ayuda en quienes pueden guiarte en esta área.
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Para hablar de emociones considero importante partir de la base de que existen dos grandes grupos: la angustia y el placer. Es por ello que todos los seres humanos tenemos la tendencia de querer salir de estados de angustia para entrar en los del placer. Ejemplo: te sentás en una silla incómoda y lo primero que buscás es un asiento más confortable. Desde ese ejemplo sencillo a todos los aspectos de la vida, cada vez que algo nos incomoda tendemos a buscar un estado mejor. Una persona que fue abandonada y rechazada va a buscar todo el tiempo dinámicas de placer.

Ahora, cuando una persona busca el placer para calmar una angustia interna que en ocasiones ni siquiera sabe por qué se originó va a llevar a que busque distintas formas de placer como el alcohol, las drogas, la pornografía, el sexo desordenado, la comida pero eso no va a calmar lo que originó la angustia. Ése es el gran problema de las personas, intentan mediante el placer salir de procesos angustiosos cuando esto no resuelve la raíz. 

Cuando quieras resolver una angustia mi consejo es que no intentes acudir a dinámicas de placer con tal de no sufrir. No evites el sufrimiento, no busques desviar la angustia por el solo hecho de no querer atravesar el sufrimiento sino buscá resolver el ¿por qué estás angustiado? ¿Por qué tenés las emociones que tenés? 

Recordemos que las emociones se activan a partir de la valoración que le damos a los acontecimientos. Si estamos valorando de tal manera que todo el tiempo nos enojamos, entristecemos o vivimos con miedo es porque en algún momento sufrimos un trauma y hoy vemos la realidad desde allí.