Estructuras demandantes vs estructuras preferenciales

Creo que todos vamos a coincidir en el hecho de que llevar adelante una vida emocional sana va a repercutir en todas las áreas de nuestra vida.
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He hablado y enseñado en diferentes ámbitos acerca de cómo se generan las emociones y básicamente tiene que ver con la valoración que hacemos de los acontecimientos que vivimos. Según cómo valoremos un hecho puntual es como nos vamos a sentir. 

Nuestra productividad, nuestra capacidad de generar proyectos e ideas estarán condicionados por cómo nos estemos sintiendo. Es por eso que es tan necesario pensar de manera correcta. 

De alguna manera, las personas aprendimos a pensar en dos lineamientos:

. Con estructuras demandantes

. Con creencias preferenciales

En una oportunidad estaba haciendo cola en el cine y en una de las boleterías había una pareja discutiendo. Al parecer ese día habían sacado de cartelera la película que estos jóvenes iban a ver por desperfectos técnicos y no lo habían informado. El novio, parecía fuera de sí y reclamaba frases como “me tienen que resolver esto como sea”, “salí antes del trabajo para llegar a la función y ahora me entero de que no pasan la película, deben darme una respuesta” y así continuaba exigiendo lo que él consideraba que era justo. Las frases “tienen”, “deben” hablaban de algo muy parecido a una ley. 

Muchas veces, nos movemos por la vida con estructuras demandantes de lo que creemos que debe ser de una determinada forma: “el pan tiene que estar caliente cuando lo voy a comprar”, “la carne debe estar buena cuando la voy a comprar”, “la verdura debe estar barata”, “la gente me debe saludar cuando llego a un lugar”, etc. 

Cuando nosotros nos manejamos de esta manera, en función de los “tienen”, “deberían”, “tendrían”, lo único que estamos haciendo es que nuestra flexibilidad comience a volverse cada vez más rígida. Esto nos imposibilita vivir bien en un mundo en no todo va a darse como pensamos ya que también las cosas a veces van a estar en manos de otros: alguien va a doblar sin poner el guiño, el carnicero tal vez me venda una carne que no estaba como esperaba, alguien va a faltarme el respeto y nosotros necesitamos aprender a vivir con todas las adversidades se irán presentado. 

Es por eso, que aprender a vivir de una manera más preferencial y más flexible nos va a permitir tener una mejor calidad de vida.