La impulsividad

Tomar decisiones sin pensar cuáles serán las consecuencias muchas veces lleva a las personas a perder lo que con esfuerzo construyeron
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Eso es la impulsividad: reaccionar sin pensar ante una idea primitiva que aparece lo cual puede salir bien como puede salir mal. Alguien va caminando por la calle y otro lo mira mal y reacciona de forma violenta, o de repente un conductor encierra a otro con su auto y este se baja y lo golpea y situaciones similares en donde no hay una elaboración de pensamiento. 

La impulsividad es uno de los grandes agitadores de la violencia social, es lo que muchas veces lleva a las personas a tomar actitudes que por no pensarlas acaban por costar caro.

Toda conducta humana tiene tres partes:

1. Una primera parte en donde aparece una idea, ej.: vas caminando por la calle, ves una imagen: una chica, una comida rica, un auto que te gusta mucho, etc. 

2. Luego de esto automáticamente sigue el proceso de análisis.

3. La etapa final tiene que ver con la decisión que tomamos en función del análisis. 

Un ejemplo es el del hombre que va caminando, aparece una chica que de repente puede parecerle bonita pero en su análisis descarta la posibilidad de decirle o hacerle algo por las consecuencias que esto puede conllevar. Esa es la acción, tomo la decisión de no hacer nada. El problema es que muchas personas tienen acortado el proceso de análisis, no piensan ni razonan. Es el caso del que piensa: “me está molestando, entonces voy y le pego”. 

Estas reacciones, que responden a una ideación primitiva porque no hay un análisis es lo que tenemos que aprender a manejar. Si tu problema es la impulsividad, si estás teniendo conflicto con actitudes de violencia lo más probable es que necesites ayuda. Aprender a gobernar tus emociones y a manejar los pensamientos es tu responsabilidad, no dejes de buscar ayuda en quienes están capacitados para brindarte las herramientas adecuadas.