¿Cuánto sabes sobre tristeza?

Si tuviésemos que englobar a las emociones en dos grandes grupos, podríamos decir que están las emociones placenteras así como aquellas relacionadas con la angustia.
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De este grupo, salen tres emociones básicas negativas tales como la ira, el miedo y la tristeza. 

La tristeza

La tristeza es una emoción que se activa cuando nosotros tenemos pensamientos en relación a pérdidas que hemos sufrido: pérdida de un ser querido, pérdida de trabajo, pérdida de un amigo, pérdida de ideas, etc. Eso va a producir un estado de quietud; va a disminuir el ánimo así como las ganas de hacer cosas con el objetivo de volver a crear en nosotros una imagen interna acorde con lo que ocurre afuera. ¿A qué me estoy refiriendo? Ejemplo, imaginemos por un instante que estamos cerca de conseguir un trabajo. En torno a esta posibilidad ya hicimos proyectos, fantaseamos con aquello que haríamos con ese sueldo todos los meses y hasta imaginamos cómo va a ser nuestra vida de ahora en adelante. Pero de repente, nos encontramos con que no nos van a dar el trabajo… 

En ese momento entramos en una especie de pozo anímico, ¿por qué? Porque lo que necesita la mente ahora es volver a edificar una nueva realidad sin ese trabajo. Lo que había hasta acá adentro nuestro era una realidad ya armada en torno a la vida que íbamos a tener pero eso ahora no está. La información externa dice que no está y la mente tiene que reconstruir eso. Ese proceso de reconstrucción de la realidad con la ausencia (eso genera la tristeza) se llama elaboración y es lo que la persona necesita hacer. 

Por eso, cuando nos encontramos en un proceso de tristeza no siempre es patológico. Necesitamos hacer una diferenciación entre la tristeza y la depresión. Muchas personas cuando se ponen tristes no toleran este cuadro; porque tienen un familiar depresivo, porque les dijeron que no se angustiaran, porque todo el tiempo les dicen que no tienen que estar tristes y que se pongan bien, etc. Estas personas, no hacen una conexión con la pérdida produciendo una negación, es decir, continúan con sus vidas como si nada pasara y esa angustia queda dando vueltas en la persona. Es cuestión de tiempo para que empiece a dar síntomas: de ansiedad, de mal estar, síntomas físicos y hasta psíquicos también. 

Siempre que te encuentres en un estado de tristeza, es necesario que te preguntes: ¿cuál es la pérdida? ¿Es tan catastrófico como lo vivo? Toda pérdida, por más dura que sea se puede elaborar y hacerlo será clave para tener una vida emocional saludable.