La ansiedad por la ansiedad

o nos angustiemos por demás, la angustia en algún momento desaparece.
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Cuando creemos que estamos en peligro o cuando valoramos situaciones de tal manera que nos ponemos en alerta desencadenamos procesos de ansiedad que nos pueden llevar al estrés. 

Hoy quisiera hablar acerca de la ansiedad por la ansiedad. Me refiero a aquellas personas que tienen una baja tolerancia a la frustración, casos en donde apenas tienen un poco de palpitación en el corazón, o se sienten aturdidos, o sienten algún mareo y ya esto les afecta en gran manera. Porque ante estas situaciones, lo primero que ocurre no es una angustia por el acontecimiento sino una angustia porque la persona está ansiosa. Es decir, desencadena ansiedad porque apareció la ansiedad y se alimenta así el círculo vicioso y no sabe cómo frenarlo. 

Lo importante a entender es que la ansiedad es parte de nuestro diario vivir. La ansiedad nos permite tomar ciertos recaudos. Ejemplo: cuando vas a cruzar la calle estás alerta, mirás para un lado y para otro sin que este estado de alerta se convierta en una patología. Ahora bien, cuando evaluamos los acontecimientos de forma catastrófica aumentamos la sintomatología.

Es por ello que recomiendo que aprendamos a elaborar que la ansiedad es parte de los procesos que vivimos. Aceptar en un determinado momento estoy ansioso va a disminuir la ansiedad extra que nos genera el estar de esta forma. 

Dicho con otras palabras, muchas personas no quieren estar ansiosas pero al estarlo toman la ansiedad como la causa principal lo cual genera una nueva ansiedad y una mayor angustia. Es importante que aprendamos a valorar los síntomas que tenemos como procesos de la vida normal. No nos angustiemos por demás, la angustia en algún momento desaparece.