¿Dónde construimos nuestra familia?

¿Dónde construimos nuestra familia?
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 Ahora bien, hay algo que es fundamental a la hora de pasar por desiertos a nivel matrimonial y tiene que ver con los ámbitos en los cuales se desarrolla nuestra familia. 

Un error muy común es construir nuestra familia en lugares tóxicos: barrios problemáticos, entornos conflictivos o familias disfuncionales. Un ejemplo sobre esto último es el caso una familia que empieza a formarse dentro de otra familia que ya estaba establecida, padres que aceptan que su hijo o hija venga con su matrimonio e hijos a convivir a la misma casa. Tarde o temprano las formas y directivas de la familia original van a terminar influyendo en la relación. Sencillamente porque están en su casa, en donde ya hay parámetros y formas pre establecidas las cuáles va a querer (la familia original) que se cumplan y se respeten. Esto va a terminar en conflictos. 

Las personas necesitan tener un espacio en donde equivocarse, aprender de los errores para reconstruir y hacer las cosas bien. Esto sólo se puede dar si tenemos un lugar de libertad y privacidad como esposos y como familia. Allí seguramente va a haber errores pero son míos y, en mi espacio, tengo la posibilidad de volverme del camino equivocado sin que otros me estén corrigiendo u opinando sobre las decisiones que tomo. 

Y esto no sólo sucede en familias que conviven físicamente con otra familia sino en relaciones en donde uno de los dos permite que opiniones ajenas se metan dentro de la pareja. Es el caso de cuando recibimos consejos o miradas de amigos o allegados que no están calificados para dar una opinión. Es el consejo del amigo que está separado o de aquel que nunca pudo tener una relación sentimental duradera y no digo que no los escuchemos o no conversemos, pero uno no busca el consejo en el área en cuestión de alguien que fracasó o no maduró precisamente en ese punto. Yo no me quedo preguntándole a alguien “¿por qué no lo lograste?” sino “¿cómo hiciste para lograrlo?” 

Si estás viviendo un tiempo matrimonial difícil haz todo lo posible para salvarlo: si tienes que mudarte de barrio, salir de la casa adonde están viviendo o cambiar las amistades y relaciones que tenés hazlo. Lo vale. La familia va más allá de nuestra propia vida y tiene que ver con un proyecto generacional que va a afectar a nuestros hijos y a los hijos de ellos también. 

Es hermoso poder construir y disfrutar de los frutos de esa construcción.