Aprender a pensar lo bueno

Pensar cosas buenas, es fundamental para disminuir los niveles de ansiedad
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Esta demostrado que el pesimismo y ser catastróficos genera en las personas estados de alertas y ansiedad que les quita calidad de vida.

Pero ser optimista o decidir pensar todo lo bueno, no significa que tengamos que negar la realidad. Ser optimista no es decir esto esta fantástico, cuando nos están robando el sueldo, pero si mirar que muchas veces hemos vivido situaciones de injusticias y que siempre hemos salido adelante.

Pensar lo bueno es una elección pero a veces se hace difícil y para eso quiero darles algunas pautas que les puede ayudar:
  • 1. Moverse.

    Para pensar lo bueno es necesario moverse en un ambiente donde facilite este tipo de pensamiento, para ello es muy aconsejable que la gente con la que te moves o te relacionas a charlar, sean personas que tiendan a mirar el futuro con oportunidades positivas. Es sumamente pesado contarle un proyecto a personas que todo el tiempo te tiran las ideas abajo. O que antes de que vayas a hacer algo te dicen las cosas que pueden salir mal.

    Ponga limite en su mente a las palabras desalentadora de otros. Ser realista no significa ser pesimista. Juntamente con gente que sepa pensar como vivir mejor en el futuro.

  • 2. Tómese su tiempo para describir las cosas buenas que ha vivido en el día.

    ¿Por qué será que la gente se queda más tiempo pensando en las cosas malas que vivió, que en las cosas lindas que vivió? ¿Por que no las toma en cuenta? Es una tendencia, se debe a la continua necesidad de ocupar la cabeza en todo aquello que puede ser peligroso, sin prestar atención en las cosas que pueden disfrutarse.

  • 3. Lea algún libro o mire películas que le hagan reflexionar sobre las cosas buenas que tiene.

    Recuerde pensar lo bueno es una decisión de vida, y cambia totalmente los niveles de ansiedad y la respuesta del organismo.