La ansiedad y el estrés

Se estima que un 40% de la sociedad aproximadamente sufre de algún trastorno ansioso depresivo
blog_image

¿De qué se trata la ansiedad?

De una emoción que se genera a partir de una creencia de alerta. Cuando intentamos controlar y gobernar aquellas cosas que están fuera de nuestro alcance, vamos a llegar a un estado de ansiedad. En el cuerpo, es decir la parte biológica nuestra, se va a manifestar como estrés teniendo una reacción de hiper reacción por ese estado de alerta que el cuerpo asume que se está viviendo. De allí que se genera un aumento en la presión arterial, porque se necesita bombear más cantidad de sangre ya que el cuerpo necesita mayor cantidad de oxígeno para que los músculos a su vez puedan tener mayor operatividad.

Este estado puede ser funcional en alguien que necesita utilizar la ansiedad para resolver problemas.

Por ejemplo, vamos manejando por la ruta y de repente no conocemos el tramo por el que estamos pasando: allí será normal y hasta necesario que estemos alertas; otro caso es el de quien tiene que estudiar para un examen muy importante por lo que estará sin dormir y con cierto susto que le permitirá estar atento y concentrado, o bien la persona que tiene que hablar con su jefe y esto genera cierta intimidación.

Es bueno aclarar que la ansiedad en sí misma no es patológica porque es una emoción utilizada en situaciones en donde necesitamos mayores reservas psíquicas y capacidad de concentración.

Pero cuando las personas valoran todos los acontecimientos de su vida como peligrosos y a todo lo que viven le ponen un nivel desmedido de peligrosidad, terminan desencadenando un estado de ansiedad crónico el cual traerá problemas de salud bastantes serios.

Es por eso que necesitamos aprender a valorar cada acontecimiento de forma adecuada para no desarrollar estados de alerta que nos activen procesos de ansiedad y de estrés. Mejorar nuestra calidad de vida es posible.